Reciclando nuestros gadgets obsoletos
Que la tecnología avanza a pasos agigantados no es novedad para ninguno de nosotros e, incluso, la frase ya resulta un cliché. Junto a los avances, descartamos nuestros antiguos gadgets: celulares a la basura, computador nuevo al escritorio y el viejo a un rincón de la bodega, los cassettes dejan paso a los cds y éstos, a su vez, a los mp3, sólo por nombrar algunos ejemplos. De esta manera, se acumulan toneladas de desechos tecnológicos altamente contaminantes, sin que exista un destino claro para ellos, pues no hay políticas públicas definidas que abarquen este tema de modo integral. Lastimosamente, el reciclaje “profesional” es aún una alternativa lejana para la mayoría de nosotros , sobre todo para quienes no vivimos en la Región Metropolitana, pues recién aparecen tímidamente iniciativas de alcance nacional.
Ante este escenario, tenemos la opción de cruzarnos de brazos – la más clásica – o abordar el problema nosotros mismos, según las posibilidades que nos ofrezca nuestra propia realidad. La primera pregunta que deberíamos hacernos es la forma en que reduciremos nuestros desechos, es decir, si vamos a reciclar o reutilizar. Se trata de conceptos parecidos, pero no idénticos.
Reutilizar implica, como lo dice su nombre, volver a usar algo con los mismos fines que antes u otros, pero sin alterar su naturaleza. Reutilizamos cuando usamos nuestros viejos cedés para jugar lanzándolos en la playa cual frisbies o como objetos ninja de asesinato, tal como en una de mis amadas películas de bajo presupuesto. En ejemplos más comunes, usar una botella de bebida para hacer jugos en polvo u otros brebajes menos nobles o improvisar potes de mantequilla para calentar comida en microondas, son otras formas de reutilizar.
Reciclar, en cambio, involucra un proceso de transformación del material original, para que se vuelva a utilizar. Tomando ejemplos anteriores, sería reciclaje si moliéramos los cedés y los utilizáramos como brillo para adornar algún traje de fiesta – como los que utilizan las animadoras de “Semana Switch” – o si cortamos la botella de bebida y la volvemos un regador para nuestro jardín.
Evidentemente, es más fácil reutilizar que reciclar pero, volviendo a nuestro tema ¿qué hacemos con nuestros gadgets si no podemos acceder a reciclaje profesional? Lo más lógico es lograr que se reutilicen celulares, computadores y otros, pues un equipo que resulte obsoleto para nuestros fines, puede ser útil para otra persona, que lo necesita para cumplir tareas más básicas. El paradigma de esto es el celular viejo que dejamos como herencia a nuestros hermanos pequeños o el computador desfasado que para nuestros padres u otro miembro de la familia puede ser un buen compañero para navegar en internet y utilizar un procesador de textos. Lo mismo sucede con otros aparatos como cámaras fotográficas, televisores, etc.
¿Y si queremos aventurarnos en el reciclaje de aparatos tecnológicos? En ese caso, sobran páginas web con tutoriales para hacerlo, sólo se necesita un nivel mínimo de habilidades manuales, porque hay para todos los gustos y en distintas dificultades. Para ir calentando motores y entusiasmándose con el reciclaje, les propongo intentarlo juntando sus viejos cassettes – sí, esos que retrocedían o adelantaban con lápices de pasta para ahorrar las pilas de su personal estéreo – para fabricar lámparas. Simplemente tienen que unirlos entre sí, ya sea pegándolos o con amarras plásticas y listo: tienes pantallas para tus lámparas. Si combinas cassettes transparentes con algunos de colores, puedes obtener interesantes efectos y, de paso, ayudar en algo al medio ambiente. De más está decir que, para que esto tenga sentido, la ampolleta que va dentro de la lámpara tiene que ser de bajo consumo.
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casi 2 años
esta super buena la idea de los cassettes :D buscare más ideas n.n
saludos -
casi 2 años
y que hago con la lámpara que desecharé porque mi nueva lámpara de cassettes ocupará su lugar?
ahahahah
Es bueno saber que hacer con las cosas que se dejan de utilizar y a la vez ser un poco mas pensativos al momento de querer adquirir algo nuevo, tenemos que empezar a darnos el tiempo si es tan necesario como creemos el tener ese nuevo celular o ese notebook con 100 gb de espacio. El afán de consumo o mantener cierto tipo de apariencias también debe ser algo que debe aprender a controlarse, de esa manera también se puede evitar un poco aumentar la torre de desechos que uno acumula cada año.
Saludos.
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