Pros y contras de los lectores de libros digitales
Los libros digitales han ido en constante aumento, principalmente gracias al Kindle de Amazon, que hace un tiempo comenzó a venderse en casi todo el mundo (Argentina, Cuba y Chile no tendrán el placer de verlos en sus tiendas). Ante las perspectivas de tan buen negocio, Barnes & Nobles (la principal cadena de librerías de EE.UU) ha presentado su propio lector de e-books llamado Nook, por ahora disponible sólo para el país del Tío Sam pero que, sin embargo, ya tuvo sus efectos haciendo bajar de precio al Kindle Internacional.
Las ventajas de usar un lector de esta clase son bastantes como, por ejemplo, la posibilidad de llevar cientos de libros en un espacio reducido, bajo precio de los libros, reproductor de mp3, ajuste de tamaño y tipo de letra, lectura desde la línea exacta en que quedamos, diccionario, destacar partes del texto, hacer notas, leer correos electrónicos y abrir distintas clases de archivos, etc. También existen algunas consideraciones verdes, pues se ahorra el uso de papel y, por ende, se evita la tala de árboles y el reemplazo de bosque nativo para la producción de celulosa. Un prototipo de LG incluso – para hacer la ecuación más completa – carga sus baterías con energía solar.
A pesar de la cantidad de puntos a favor, existen también desventajas, siendo la principal el precio del lector (pagar casi US$250 no se justifica si lees esporádicamente), el que difícilmente bajará porque no se alcanzan los niveles de producción necesarios para ello. Esto sucede porque el tipo de pantalla necesario para un lector electrónico – de tinta electrónica o e-ink – no hace posible su uso para ver correctamente fotos, jugar o navegar cómodamente por Internet, de modo que no se generan economías de escala. Otro factor importante es netamente cultural y está relacionado con los sentimientos que evoca un libro de papel, marcarlo, rayarlo, leer con un té en la mano junto a una estufa y otras escenas que nos pueden resultar familiares a todos. Finalmente, la cuestión de los derechos de autor, la propiedad y la privacidad parece estar aún en pañales cuando se trata de esta clase de soportes digitales, al punto de que en muchos países recién se discute sobre la neutralidad en la red y otros temas relacionados.
Si bien los lectores electrónicos son una realidad que promete mucho para el futuro, todavía no es claro si reemplazarán completamente al papel, serán marginales o simplemente complementarios. La historia ya comenzó, pero la última palabra la escribiremos nosotros, los consumidores.

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4 Comentarios
Y las dedicatorias donde las hacemos? :P
Exacto, cosas como esas…
PARA LOS TORPEDOS..!!
hay muchas cosas que la tecnologia no las podra cambiar creo que el libro dara una dura batalla, no es es mas familiar… lleva mucho tiempo…. trae nostalgia … no se son muchos los factores que influyen a un lector comprar un libro… tipo de papel… o simplemente marcar lo que encuentras interesante….. el Libro es diferente a todo lo demas que puede ser reemplazado…. pero Bueno el mercado dira para donde va la marea….. :S